Hoy en día todos sabemos la importancia de tener un titulo que demuestre nuestro nivel de inglés. Sin embargo, a la mayoría de nosotros nos confunden los nombres, niveles y diferencias entre unos y otros. Por eso hoy, queremos simplificar todo este lío y tratar de que encuentres y hagas el examen que más se ajusta a tus necesidades.

Para empezar debes distinguir entre 3 tipos de exámenes o reconocimientos:

El CEFR o Marco Común Europeo de Referencia: es la forma oficial en que la Unión Europea de evaluar el conocimiento en las diferentes lenguas.
Este modelo evalúa el nivel de conocimiento en una escala del 1 al 6, que a su vez se divide en tres niveles. Básico (A1 y A2), intermedio (B1 y B2) y avanzando (C1 y C2). Estos estudios y exámenes los puedes desarrollar en cualquier escuela de idiomas de tu ciudad.  Obteniendo así, un título oficial europeo.

Títulos de Cambridge: son las titulaciones más extendidas y populares. Conocidas por su gran nivel de exigencia, valora tu nivel de inglés en conformidad con el más puro inglés británico.

Los exámenes suelen estar orientados a gramática y conocimientos más “técnicos” aunque también exigen conocimiento y dominio de la lengua de manera oral.
Al igual que en el caso anterior, tendrías que ir avanzando en la escala de titulaciones, siendo el orden de menor a mayor: KET (Key English Test), PET (Preliminary English Test), FCE (First Certificate in English), CAE (Certificate in Advanced English) y CPE (Certificate of Proficiency in English). Estas titulaciones no caducan y certifican tu nivel de inglés de por vida.

estudiantes
TOEFL: quizás es el menos conocido de todos pero cada vez es más popular; sobre todo, si tienes en cuenta que es el examen necesario para acceder a cualquier formación o trabajo en Estados Unidos.

La ventaja principal que ofrece este examen es que, a diferencia de los otros, no tienes que ir realizando diferentes exámenes que valoren tus conocimientos, el TOEFL es un solo examen y, dependiendo de cuanta puntuación saques, se equivale a un nivel u otro.
Actualmente la modalidad más extendida es el IBT, el cual de se realiza de manera online y se puntúa con un máximo de 120 puntos. A diferencia de los títulos de Cambridge, el TOEFL caduca a los dos años, ya que entienden que el nivel de inglés no es permanente en el tiempo.

La característica principal de este examen es su formato mucho menos rígido, menos preocupado por la gramática y más por lo que ellos denominan “use of english”, es un examen más práctico donde tendrás que demostrar tu manejo del idioma.

En todos los casos es fundamental que prepares el examen a conciencia, ya que muchas veces no es lo difícil de la lengua, sino el desconocimiento sobre el tipo de examen y la preparación del mismo lo que hace que se dificulte la obtención del título.

Ahora elige el tipo de examen, investiga las academias y prepárate para ser un auténtico hacha del inglés.