El examen de conducir es un momento decisivo para cualquier alumno que busca obtener su carnet de circulación. Y aunque, los profesores preparan lo mejor posible a los futuros conductores, en el examen práctico se encuentran solos ante la atenta mirada de los examinadores y por supuesto, de la carretera. Es por ello que en esta publicación, vamos a mostrarte qué faltas existen y cuántas puedes tener como máximo para superar tal prueba.

¿Cuántas faltas se pueden cometer en el examen de conducir?

Los alumnos no necesitan realizar un examen perfecto para conseguir superar el examen práctico. No obstante, si que deben mostrar atención, ya que cualquier detalle puede restar. De hecho, la DGT considera como no aptos a aquellos aspirantes que sumen 10 puntos en faltas:

  • Faltas leves: restan 1 punto cada una de ellas.
  • Faltas deficientes: restan 5 puntos cada una de ellas.
  • Falta eliminatoria: restan 10 puntos.

Este criterio se ha establecido en relación a un examen que dura unos 25 minutos y en que los examinadores, que se sientan detrás del asiento del copiloto, evaluarán aptitudes, habilidades y comportamiento del alumno frente al volante.

¿Qué diferencias existen entre las faltas leves, faltas deficientes y faltas eliminatorias?

Se considera como faltas leves aquellas que no supongan un obstáculo o peligro, es decir, no identificar o manejar correctamente los diferentes mandos del vehículo. Algunos ejemplos de faltas leves en la vía son:

  • No señalizar las maniobras correctamente
  • Exceder el límite de velocidad entre 10 y 20 km/h
  • Desplazamientos y aceleraciones bruscas
  • Adelantar por la derecha en vías con más de dos carriles por sentido

Por otro lado, las faltas deficientes suponen un obstáculo, dificultando la circulación al resto de usuarios. Algunos ejemplos de faltas deficientes son:

  • Incorporarse a la circulación de forma inadecuada
  • Exceder el límite de velocidad entre 20 y 30 km/h
  • Estacionar inapropiadamente el vehículo
  • Confundirse de pedal o soltar ambas manos del volante

Finalmente, las faltas eliminatorias suponen peligro para la seguridad, así como integridad tanto propia, como para el resto de usuarios en la vía. Algunos ejemplos de faltas eliminatorias son:

  • Reducir peligrosamente la separación lateral con ciclistas o peatones
  • Exceder el límite de velocidad en más de 30 km/h
  • Intervención del profesor o no seguir las indicaciones del examinador en tres ocasiones
  • Tardar más de dos minutos en aparcar el coche.

Estos últimos, tan sólo son unos ejemplos de faltas que se pueden cometer a modo de guía. Es por ello que si mantienes la calma y conduces tal como lo hacías con tu profesor, esa L está más cerca. Además, vamos a dejarte por aquí los criterios de la DGT al completo para que puedas consultar cualquier tipo de infracción y que falta supondría.

Si te ha gustado esta entrada, esperamos que puedas compartirla con tus allegados, ya que seguramente les sirva de gran ayuda. Si aún no estás en proceso de obtención para sacarte el carnet, ¡puedes contar con nosotros!

¡Hasta la próxima, compañeros/as!