Cuando vamos conduciendo podemos presenciar diferentes situaciones que pueden desembocar en accidentes. Nuestras reacciones de rabia, impotencia, llamadas de atención, etc… las transmitimos mediante el claxon.

¡piiiiiiiii, piiiiiiii!

El uso del claxon en la mayoría de las ocasiones no sirve para nada porque el coche al que has querido llamar la atención ya lo has perdido de vista. Nos sirve como forma de liberación, para sacar toda esa frustración mediante conducimos… como «arma de guerra».

La contaminación acústica, los problemas de tráfico y el estrés en la carretera da lugar a que empleamos el claxon en situaciones donde no está autorizado su uso, y que nos multen por ello.

Para evitar cualquier accidente con el claxon, vamos a aclararte todas las dudas para que uses el claxon en las situaciones donde sí está permitido:

Untitled Infographic

 

Esperamos haber aclarado todas tus dudas y que a partir de ahora, antes de darle a la bocina de forma insistente, pienses rápidamente si la situación en la que te encuentras coincide con alguno de los casos anteriores que permite la DGT.

Si tienes prisa o de repente sale tu lado «furioso» mientras conduces, no le des al claxon, sino que con ese «saludito» o ese «venga tío que tengo prisa» puede ayudar a tu economía evitando una multa justificada.

¡¡Esperamos que te haya gustado!!

Si quieres tener más información y conseguir tu permiso, consulta nuestra página web.