El mercado de coches es cada vez más competitivo y precios son más asequibles. Por ello, si estás pensado en comprar un coche es un buen momento para hacerlo.

Una vez tomada la decisión de comprar un coche, el siguiente paso es elegir el tipo de motor que quieres. Y en este punto, la pregunta es siempre ¿gasolina o diesel? Las estadísticas dicen que un gran número de españoles se equivocan a la hora de elegir el motor de su coche, esperando un ahorro o compensación que no llega.

Comprar un coche con motor diésel supone una inversión inicial de alrededor de 2.000 euros  más que un motor de gasolina, además el seguro de los coches diésel es aproximadamente un 13% más caro anualmente. Por último, el mantenimiento de estos coches  suele ser más caro que en un coche de gasolina.

Por ello, debes pensar que para recuperar lo invertido en tu coche diésel debes de hacer más 160.000 km a lo largo de su vida útil.

En base al uso y al tipo de coche que vayas a comprar deberás optar por un motor u otro. Por ejemplo si vas a recorrer grandes distancias a diario finalmente te compensará un coche con motor diésel.

Esto mismo ocurre si tienes pensado comprar un coche de gran peso ya que estos suelen consumir más y por ello, compensaría la compra diésel.

Por el contrario si vas a comprar un utilitario para la ciudad probablemente la gasolina sea tu mejor aliada.

Como puedes ver, al final la compra de un coche diésel puede salir más caro de lo que parece. A día de hoy, una de las pocas ventajas que puedes ver a la hora de comprar un coche diésel es la facilidad en una venta futura.

Lo más importante es que calcules el kilometraje que estimas harás a lo largo de un año y en base a ello, elegir el motor que mejor rendimiento te pueda dar.

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