Uno de los mitos más extendidos y más recurrentes en el mundo de la automoción, es aquel que afirma que el hecho de conducir en punto muerto nos ayuda a ahorrar gasolina. ¿Es correcta esta afirmación o se trata de uno de los tantos dichos y saberes populares, que abundan en las conversaciones de cuñados de sobremesa? ¡Nada más lejos de la realidad!

Hoy en el blog de Torcal queremos acabar con este mito, arrojando un poco de luz sobre el asunto, explicando por qué no solo esta práctica no consigue ahorrar gasolina, sino que además puede conllevar toda una imprudencia.

Así que, ¡nos preparamos, arrancamos el motor y nos ponemos en marcha con la explicación!

¿Qué es realmente el punto muerto del coche?

En primer lugar para entender por qué no es recomendable la práctica de conducir en punto muerto, necesitamos saber en que consiste realmente esta modalidad de nuestro coche, para qué sirve y sobre todo que mecanismos lo originan.

El termino de punto muerto a nivel mecánico, hace referencia a un estado en el que los elementos de la caja de cambio y los engranajes que trasmiten la actividad hacia el motor, no trasmiten movimiento hacia las ruedas.

En definitiva, nos encontramos con un motor plenamente encendido y operativo, pero que al no tener ninguna marcha engranada no genera ningún tipo de movimiento motorizado. Ahora bien, esto no quiere decir que el coche no pueda moverse o desplazarse, por ejemplo bajando una pendiente. Es aquí donde entra el uso común de esta extendida mala práctica, a la que además le solemos asociar erróneamente que no consume combustible, al aparentemente no estar realizando ningún esfuerzo nuestro coche.

¿Ahorramos realmente al conducir con el punto muerto?

En este punto debemos ser claros: La respuesta es no, o no cuanto pensabas.

En realidad conducir sin engranar ninguna de las marchas de nuestro coche, no es equivalente a no gastar combustible. La explicación es bien fácil: Cuando el motor de nuestro coche está encendido y lo tenemos en punto muerto, éste pasa a trabajar en ralentí y necesita inyectar gasolina para evitar calarse.

Es cierto que durante dicho estado el consumo se reduce bastante, pero si los pensamos bien, en la misma situación de circulación en bajada de una pendiente y conduciendo con la marcha puesta, el consumo de nuestro vehículo será como poco insignificante y además la inyección no necesitará trabajar en ralentí.

Vale no ahorra, pero ¿por qué no debo hacerlo?

Las razones que hacen que circular con el punto muerto sea una completa imprudencia son varias, aunque las podemos agrupar en dos tipos: La inseguridad del conductor y los pasajeros y las posibles averías de nuestro coche.

En el primero de los casos, todo se resume en que si circulamos en una pendiente sin impostar ninguna de las marchas de nuestro coche, el freno motor de nuestro coche deja de responder y por lo tanto podríamos perder el control de nuestro vehículo, provocando incluso un accidente.

En el segundo de los casos, la problemática viene generada por el desgaste que sufre el coche optando por esta modalidad de conducción. Los componentes de nuestro vehículo que se verán afectados son varios. Uno de ellos son los frenos, los cuales deberán trabajar más para frenar el coche, puesto que no contaríamos con el freno de motor. Esto provocará que discos, pastillas y liquido de frenos se desgasten antes.

Otro de los grandes problemas lo va a sufrir el motor, el cual recorriendo distancias largas a bajas revoluciones provocará que el propulsor no refrigere bien, causando un aumento del riesgo de sobrecalentamiento sobre todo en los meses de verano.

Por último queda mencionar que los coches diésel tienen un handicap añadido, y es que trabajando a bajas revoluciones, la carbonilla acabará por obstruir la válvula EGR.

Conclusión.

Como ya hemos visto conducir en punto muerto de forma indebida, no solo no tiene ninguna ventaja, sino que además puede ser peligroso y provocar averías en nuestro vehículo. En definitiva podemos decir, que el uso del punto muerto cuando circulamos, debe quedar limitado a cuando estamos parados en un semáforo, paso de peatones o cuando estamos estacionados.

¿Te ha resultado útil este artículo? Si así ha sido, no olvides comentar y compartir el contenido en tus redes sociales.

¡Un mito más cazado por el blog de Torcal!

Imagenes | Foto de Velocidad creado por welcomia – www.freepik.es | Foto de Himanshu Yadav en Pexels