Llegando el mes de junio nos ponemos todos a pensar en los planes de verano, los destinos que vamos a escoger para nuestras vacaciones y olvidarnos de la rutina del trabajo. Aunque lo cómodo es coger un tren o un avión para olvidarnos de todo lo demás, es cierto que otros tantos prefieren desplazarse en sus coches particulares.

Nosotros desde Torcal Autoescuelas y Formación no nos vamos a cansar de darte las normas básicas para emprender un viaje en el que lo importante es divertirse, descansar y sobretodo, volver sano y salvo. Esto último depende mucho del estado del coche, porque cualquier problema que no detectemos nos puede dar algún susto y tenemos que tener muy en cuenta cómo de cuidado tenemos nuestro vehículo.

Así, te vamos a enumerar una serie de puntos que creemos imprescindibles para tu próximo viaje:

1) Revisa tu coche a fondo: Durante el año hay cosas que se nos escapan de las manos por el estrés del día a día y dejamos todo en mano de la suerte y sobretodo de las revisiones que le toquen al coche. Mientras tanto, creemos que todo está bien. Cuando emprendemos un viaje hay que mirar antes el estado del aceite, de los neumáticos, frenos… No dejes nada a la sorpresa, porque ésta puede ser negativa y poniéndonos en el peor de los casos puede ser fatal para ti o para los conductores que comparten vía contigo. Sé consecuente, no queda nada.

2) ¿A qué hora vas a viajar? ¿Crees que esto no afecta? Te equivocas. Hay horas en las que es recomendable no coger el coche para viajar, sobretodo esos momentos donde el calor es más pesado y pega mucho más. Está comprobado por los datos de la DGT que a ciertas horas del día el número de accidentes crece. Hay que intentar viajar a primera hora de la mañana o pasada la tarde. Es mucho más cómodo y el cuerpo está en mejores condiciones de hacer frente al viaje. Los pinchazos o fallos mecánicos están a la orden del día por culpa del calor.

3) Planifica el viaje con antelación. Aunque sepamos donde vamos no puedes confiarte y creer que todo está controlado. Toma todas las precauciones necesarias y analiza la situación de las gasolineras, por ejemplo, quien sabe si te va a hacer falta parar y repostar de emergencia. Así, llevar un GPS siempre es obligatorio y de gran ayuda.

4) Viaja descansado. La noche antes no te acuestes tarde, ni mucho menos se te ocurra darte un festival para celebrar que te marchas a vivir unos maravillosos días. Tu cuerpo tiene que estar relajado y en condiciones aptas para afrontar la conducción. Hidrátate durante las horas de viaje y elije ropa cómoda.

5) Comer ligero. ¡Qué les gusta a las madres ponernos de comer! Y si las visitamos antes de viajar… ¡Ojo con lo que hacemos! No podemos meternos un atracón porque luego el cuerpo tarda tiempo en hacer la digestión.

6) Lo importante es llegar y regresar sano y salvo. Lo que más nos preocupa muchas veces es llegar cuanto antes y olvidamos que eso no debe ser así, sino que lo que tenemos que plantearnos es que lo que queremos es llegar, disfrutar de unos grandes días entre familiares y amigos y luego regresar para volver a la rutina del trabajo. ¿Para qué tener estrés? Nos vamos para no tenerlo… ¡No lo provoques tú! Además, correr lo único que hará es que los radares comiencen a saltar y las multas comiencen a llegar. Además, ¿y si tienes un accidente por correr más de la cuenta? Piensa bien lo que haces, que no te tengas que arrepentir luego.